Cómo un sensor que se “autoalimenta” cambió nuestra visión de IoT.
Escenario inicial: Cuando recibimos el encargo de un cliente para monitorizar unas conducciones de vapor en una planta industrial, supimos que había un reto adicional: no existía red eléctrica cerca y sustituir baterías implicaba paradas de producción. “¿Y si el propio calor del vapor alimentara el sensor?”, nos planteamos. Aquel fue el punto de partida de ThermoTherm, nuestro prototipo de sensor IoT autoalimentado capaz de generar su propia energía a partir de la diferencia de temperatura.

Investigando el efecto Seebeck, combinamos placas termoeléctricas con supercondensadores de última generación. Diseñamos una PCB de bajo consumo y un firmware para este sensor IoT autoalimentado, que midiera presión y temperatura cada 15 minutos enviando datos por LoRaWAN. Los primeros laboratorios mostraron apenas 100 mW generados a 30 °C de diferencial, pero suficientes para sostener la electrónica.
El mayor escollo no era la teoría, sino traducirla a un dispositivo robusto: optimizar la carcasa para disipar calor, seleccionar materiales que soportaran corrosión industrial y ajustar el voltaje de carga. Sin un equipo multidisciplinar experto en hardware, firmware y pruebas en campo, este proyecto habría quedado en un experimento costoso e interminable.
Desde Ingeniería Electrónica a tu medida le propusimos la siguiente solución:

Estudio térmico in situ: mapeamos puntos de calor en tuberías y válvulas.
Diseño de prototipo: iteraciones semanales de esquemáticos y mecánica.
Optimización de firmware: adaptamos ciclos de sueño y transmisión según generación energética.
Pilotaje: desplegamos 20 unidades en la planta, comprobando autonomía de 4 años sin intervención.
Escalado: entregamos toda la documentación y asesoramos en la selección de fabricantes para producción en serie.
Resultados y lecciones aprendidas.

El proyecto ThermoTherm demostró un ahorro de 90 % en costes de mantenimiento y datos continuos que mejoraron un 15 % la eficiencia de control de la planta. Aprendimos que la clave está en la integración temprana de I+D y validación real: sin un socio experto, estas tecnologías quedan en un laboratorio.
Si deseas llevar a tu empresa al siguiente nivel con tecnologías fascinantes —pero sin cargar tu nómina con un departamento de I+D—, Ingeniería Electrónica a tu medida es tu aliado perfecto.
Contáctanos y convertiremos tus ideas en sensores y dispositivos auto‐alimentados, con total garantía y rapidez de despliegue.


